domingo, 15 de octubre de 2017

Carbonero común y otros errantes

Una vez iniciado el otoño, los carboneros comunes Parus major de nuestra campiña se dispersan y comienzan a presentar una actitud errática, vagando sin cesar de un lugar a otro. Con este comportamiento persiguen sin duda un doble objetivo. Por un lado, el más claro, buscan diferentes fuentes de alimento. Por el otro, al no permanecer demasiado tiempo en el mismo emplazamiento, intentan escapar de la vigilancia de los depredadores.


Los carboneros comunes sacan adelante un buen número de jóvenes en época de cría, y por eso su presencia en esta época del año es muy notoria. Conforme se acerque el invierno y empeoren las condiciones climáticas muchos de ellos no lograrán sobrevivir y llegar a la siguiente temporada, no en vano es una de las especies que sufre mayor mortalidad. Sin embargo, el número de supervivientes siempre es suficiente para compensar las bajas.


Junto a los carboneros comunes, distintos paseriformes de comportamiento arborícola vagan también por la campiña, por ejemplo otros páridos como el carbonero garrapinos


o el herrerillo común.


Tambien los mitos



o los pequeños y simpáticos reyezuelos.



Estas pequeñas aves están especializados en buscar y rebuscar invertebrados en cualquier intersticio que presentan árboles y arbustos: en el envés de las hojas, entre las grietas de los troncos, sobre los líquenes y musgos, etc. Así lo podemos apreciar en este vídeo de un reyezuelo listado.


Todas las fotos fueron hechas ayer en diferentes parques de la ciudad de Avilés.

jueves, 12 de octubre de 2017

Ratoneros en los cables

Se confunden con águilas (muchas veces me lo han dicho) pero son ratoneros, busardos ratoneros que se llaman ahora. Una vez terminada la época de cría de la especie, los jóvenes se expanden por el concejo, y por eso en esta época se observa mucho más. Un posadero muy habitual del ratonero son los cables y postes, del teléfono o de la luz, en muchas ocasiones junto a la carretera, como este ejemplar que puede observar esta mañana a la entrada de Luanco.


Desde estos posaderos los ratoneros vigilan los prados del concejo al acecho de sus presas, que son de naturaleza muy variada, incluyendo reptiles, pequeños mamíferos, invertebrados, etc. Esta enorme diversidad en su espectro alimenticio explica en gran manera su éxito como el ave rapaz más extendida en nuestro territorio.


Sin embargo, esta proximidad de sus posaderos a las carreteras tiene también su lado oscuro. Un buen número de ratoneros caen atropellados, en especial en las vías principales donde los vehículos circulan a gran velocidad. Este por ejemplo es uno de los tres que he visto este año en la carretera de Luanco a Avilés.

martes, 10 de octubre de 2017

Pavo real, segunda generación

El pasado domingo unas cuantas mariposas de la especie pavo real Inachis io revoloteaban en el entorno del embalse de La Granda. Corresponden seguramente a la segunda generación de esta preciosa especie, una de las más hermosas que tenemos en el concejo, sino la que más.


Este hecho es constatable en algunos ejemplares como el de la foto anterior, muy fresco y con los colores muy vivos. En buena parte de Europa esta mariposa parece tener una única generación, pero la realidad es que su ciclo vital es muy diferente al que se puede observar aquí. Para empezar en el continente la primera generación nace en el mes de julio, y aquí lo hace antes. Por ejemplo este año el primer ejemplar lo observé el día 27 de mayo.


La segunda diferencia notable la encontramos en el momento del inicio de la hibernación, ya que el pavo real sobrevive al invierno en estado adulto. En buena parte de Europa esta hibernación parece comenzar ya en septiembre, mientras que aquí esta mariposa permanece activa hasta noviembre. Parece normal de esta manera que con un ciclo vital más extenso esta mariposa sufra aquí un mayor desgaste y se haya adaptado a tener dos generaciones anuales.


Es muy típico que los imagos recién emergidos permanezcan en las proximidades de su lugar de nacimiento durante unos días, y así se pueden observar pequeñas concentraciones como la que registré en torno al pantano de La Granda, con un máximo de 5 ejemplares juntos.


Estas mariposas se alimentaban activamente, libando de las mentas que aún están florecidas y también de las abundantes matas de la compuesta Dittrichia viscosa, planta muy extendida por todo Gozón. Lo que tratan de hacer en esta época es acumular las reservas suficientes para sobrevivir al invierno. Esto se puede observar en el siguiente vídeo.


sábado, 7 de octubre de 2017

Un bando de garcilla bueyera

Hace unos pocos días un bando de cerca de una treintena de aves de garcilla bueyera Bubulcus ibis reposaba en la ensenada de Llodero. Alguna de ellas se alimentaba incluso en el pedreo.



La garcilla bueyera es una especie que se ha hecho habitual en los últimos años en Asturias, sobre todo cerca de las grandes rías pero también en algunas zonas de la campiña costera. Estos bandos que aparecen en esta época pueden provenir de las reducidas poblaciones del oeste europeo, que suelen migrar hacia la Península Ibérica, y también de las propias poblaciones ibéricas que es conocido desde hace tiempo que realizan movimientos dispersivos de cierta distancia después de la cría.


La garcilla bueyera es probablemente el ave que ha experimentado una mayor expansión a nivel mundial, iniciando la misma a finales del siglo XIX. Este crecimiento es debido en gran parte a la relación de mutualismo que tiene con el ganado doméstico, sobre todo cualquier tipo de bóvidos (vacas, bueyes, búfalos, etc.). Hoy día su distribución es cosmopolita, aunque curiosamente en Europa no es muy abundante.


Las aves que permanecen en Asturias se alimentan en los prados, siempre cerca de las vacas, y al caer la tarde se reúnen en los dormideros, que como ya comenté están por lo general en las rías pero también en otros puntos como el parque Isabel la Católica de Gijón.


domingo, 1 de octubre de 2017

Gorriones y palomas

Las poblaciones de gorrión común Passer domesticus se han reducido en las últimas décadas en el conjunto de Europa, según demuestran todos los estudios. Las causas de este declive son muy variadas, algunas con mayor peso que otras. Una de ellas, aunque no la más importante, es sin duda la competencia con otras especies, sobre todo las palomas, que proliferan dentro de las ciudades.

Se trata de luchas a pequeña escala, una competencia por los escasos recursos disponibles en la que los gorriones suelen llevar las de perder. Un pequeño ejemplo de ello fue lo que tuve la oportunidad de contemplar esta mañana en Avilés.

Primero, un macho de gorrión encuentra un trozo abandonado de pan en un lugar de difícil acceso. Como éste es un poco grande va arrancando migas desplazándose por la calle.



Segundo, este movimiento del pequeño gorrión atrae a las palomas que empiezan a acosarlo con el fin de arrebatarle el preciado trozo de alimento.


Tercero, a pesar de que el habilidoso paseriforme consigue resistirse brevemente, la intensa presión hace que se aleje volando y las palomas se queden con la comida que nuestro simpático amigo había conseguido encontrar.


Esta competencia por los recursos como digo deber ser importante sólo en ciertos casos, como por ejemplo los núcleos urbanos donde las colonias de paloma son más numerosas. Aquí vemos la escena resumida en un pequeño vídeo.



sábado, 30 de septiembre de 2017

Un correlimos en el río

El correlimos menudo Calidris minuta es un migrante más escaso en Asturias que otras limícolas. Aunque sus áreas de cría e invernada coinciden con los de otras especies, su ruta es más oriental, transcurriendo por el mediterráneo. Salvo algunos años puntuales, en los que se observan pequeños grupos, sólo aparecen ejemplares aislados. Esta mañana registré mi primer ejemplar de esta temporada, un juvenil en Bañugues.


El correlimos menudo gusta más que otros limícolas de buscar su alimento en las pequeñas masas de agua dulce. Así, en Bañugues suele permanecer aquerenciado al río, que prospecta a la búsqueda de pequeños invertebrados acuáticos.





domingo, 24 de septiembre de 2017

Flechas rojas

Los odonatos son, por lo general, insectos que se pueden identificar con un alto grado de certeza, ya que resultan bastante distintivos, en especial los machos. Ello no quita para que existan algunos géneros más difíciles, con especies muy similares entre sí, que requieren un examen más detallado de sus rasgos morfológicos.

Un ejemplo de ello son las libélulas del género Sympetrum, en el que los machos se caracterizan por tener el abdomen rojizo y estrecho, auténticas "flechas rojas". En Europa hay unas 12 especies, 5 de ellas en Asturias. En Gozón se pueden encontrar 4, y este mes de septiembre es una época en la que podemos toparnos con cualquiera de ellas.

La más sencilla de identificar es Sympetrum fonscolombii, porque tiene rasgos muy diagnósticos, el principal de los cuales es la parte inferior de los ojos, de un color azul claro muy llamativo.


Otro de sus rasgos característicos es la presencia de grandes manchas amarillas en la parte anterior de las alas. Esta especie vive fundamentalmente cerca de grandes masas de agua, como charcas o embalses. Es muy migradora, y es posible que los ejemplares que nos encontremos a estas alturas del año vengan del norte, como éste de las fotos que localicé hoy en Cabo Peñas. En Asturias se puede ver de mayo a octubre.


La especie más común en Gozón y en Asturias es Sympetrum striolatum, cuyo macho se diferencia bien por la presencia de dos grandes machas amarillas en el lateral del tórax. Los ojos tienen la parte inferior verdosa, y las patas son mezcla de gris y negro. Se puede encontrar prácticamente cerca de cualquier masa de agua, en especial pequeños regatos y arroyuelos. Es el odonato con un período más amplio de vuelo: los primeros aparecen en abril y los últimos se pueden registrar en enero. Este lo vi hace pocos días en Xagó.


Las otras dos especies son mucho más escasas, y para diferenciarlas hay que fijarse en rasgos muy concretos. Así, Sympetrum sanguineum `presenta el tórax uniforme, sin las grandes manchas verdosas, y las patas negras, a diferencia de S.striolatum. En Asturias se ve de junio a septiembre.


En Gozón sólo he localizado a esta libélula en las charcas de Xagó, y el ejemplar de la foto es de hace unos pocos días. Aquí subo una comparativa de las dos especies anteriores.


La última especie, Sympetrum meridionale, se caracteriza por un rasgo muy distintivo: sus patas son amarillas. Es posible que su presencia tenga lugar con ocasión de invasiones ocasionales, hace ya tres años que no se detecta. Esta foto corresponde con un ejemplar visto en 2014 también en Xagó.